Greenpeace condena el fracaso del OIEA en plena amenaza nuclear

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) está fracasando en su papel de proteger urgentemente las centrales nucleares de Ucrania de un ataque ruso con misiles, ha declarado Greenpeace Europa Central y Oriental en respuesta a los ataques masivos con misiles de Rusia contra el sistema eléctrico ucraniano.
Un análisis realizado por Greenpeace en octubre puso de manifiesto la vulnerabilidad de las centrales nucleares ucranianas ante la catástrofe que supondrían los ataques rusos con misiles y drones.
Hace tres meses, el OIEA acordó elaborar un plan y enviar inspectores para proteger el sistema eléctrico ucraniano. Como resultado, se llevaron a cabo varias inspecciones, la última de ellas en octubre. Desde entonces, Rusia ha llevado a cabo dos ataques masivos, dirigidos deliberadamente contra la red eléctrica ucraniana y amenazando la seguridad de las centrales nucleares.
El director del OIEA, en respuesta a la creciente presión tras los ataques rusos con misiles, aseguró al ministro de Energía ucraniano que el organismo estaba «dispuesto a organizar las misiones pertinentes en un futuro próximo».

Greenpeace comentó al respecto: «El OIEA es plenamente consciente de los riesgos, pero ha decidido no actuar hasta ahora. El futuro del que habla Grossi está ocurriendo ahora, y es una emergencia real en la que cada día, cada hora cuenta. Las palabras del OIEA no protegen las centrales nucleares ucranianas de un ataque ruso con misiles. ¿Dónde están los planes del OIEA para una protección permanente y completa de las subestaciones, necesaria para evitar un colapso de la red y una catástrofe nuclear en Europa?», ha declarado Sean Burney, especialista en energía nuclear de Greenpeace.
El 25 de noviembre, expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas pidieron a Rusia que pusiera fin a sus ataques con misiles contra el sistema energético de Ucrania. También hicieron hincapié en la falta de planes del OIEA para sus misiones en subestaciones críticas, advirtiendo del riesgo de un desastre nuclear que podría superar tanto el accidente de Fukushima Daiichi de 2011 en Japón como el desastre de Chernóbil de 1986 en Ucrania.
Greenpeace pide al OIEA que intensifique las inspecciones de las centrales nucleares en Ucrania, ya que la guerra entra en una «fase excepcionalmente peligrosa». Greenpeace también exige el despliegue inmediato de una misión de salvaguardia del OIEA en Ucrania para evitar una catástrofe nuclear.
Además, el OIEA tiene capacidad para imponer sanciones a la empresa rusa Rosatom y revocar su permiso/licencia para construir centrales nucleares en los siguientes países: Bangladesh, China, India, Irán, Egipto, Turquía y Hungría. Esto reducirá el flujo de ingresos en divisas al régimen dictatorial de Putin.

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